
Mi primera vez
Me considero una mujer “echada p´alante”, con la cabeza en su sitio, a pesar de eso y quizá por lo que iba a suceder al día siguiente, mejor dicho a la noche siguiente, no podía evitar mi nerviosismo.
El día había transcurrido como era de esperar y por fin había llegado la noche.
La verdad era que al hombre que estaba conmigo, no le conocía muy bien; aunque mi padre pertenecía a su círculo yo sólo le había visto en alguna ocasión.
Ciertamente, el hombre imponía, por su manera de vestir y su fama de “devora mujeres” pero al quitarse la ropa ya era otra cosa.
A lo que estamos, pensé yo y abandoné mis reflexiones para pasar a la acción.
En seguida me di cuenta de que era un hombre muy experimentado, las malas lenguas hablaban de cientos de mujeres que habían pasado por sus manos, a mí personalmente, no me pareció muy entregado a la causa, quizá debido a mi inexperiencia pero conmigo fue tierno.
Cuando todo acabó, me dio la impresión de que se quedaba melancólico y pensativo, así que me dije, voy a contarle una historia, ya que por lo poco que habíamos hablado parecía un hombre culto y sí, tal vez un poco infantil;
También tenía el propósito de conseguir que no se aburriera a mi lado y retenerlo más tiempo que todas las otras.
Como el relato pareció entretenerle, le adelanté algo de otro para estimular su apetito para el día siguiente.
Y así, día tras día y cuento tras cuento se quedó siempre conmigo, no me llaman Scherezade en vano.

1 comentario:
Me he puesto muy contenta al ver que te has animado a colgar tus textos. Estás trabajando muy bien
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