jueves, 13 de noviembre de 2008


Mi madre siempre cuenta que ella no aparece en la foto porque el día que la hicieron ella no había podido ir a trabajar. Por lo visto uno de los gemelos se había puesto enfermo y a ella, como de costumbre ,le tocó representar el papel de madre en lugar del de hermana mayor.

Dice que estaba de dios que saliesen sus amigas en aquella instantánea porque era totalmente inusual encontrar a cualquiera de ellas en el parque a esas horas, pero que aquel día el sol había empezado a repartir tanto verano que decidieron improvisar unos bocadillos en la trastienda para poder aprovecharlo.

Afirma que la instantánea captó de tal manera la personalidad de cada una que cada vez que la observa parece que el tiempo no ha pasado y que van a ponerse a hablar de un momento a otro. Pone cara de nostalgia hecha nudo y esboza una sonrisilla privada, cuando le ruego que me relate por décimo novena vez la historia completa de aquel instante. Lo cierto es que yo me la sé de memoria, punto por punto y como por coma pero cuando mi madre mira hacia dentro y comienza a hablar, siento que nos hemos trasladado a aquel parque y aquel momento:

“Las del lateral derecho son Araceli y Marga y la verdad es que no recuerdo qué era lo que me dijeron que estaban mirando con tanto interés, pero conociéndolas apostaría a que era una de estas dos cosas: o un chico o un vestido; de lo primero solían enamorarse platónicamente unas cinco veces por semana, de lo segundo... también, porque éramos todas de familia más o menos humilde. En la foto salen todas muy guapas, porque la juventud ayuda y porque éramos todas muy apañadas, pero esos vestidos que ves en la foto eran junto con un vestido para los domingos y un par de faldas todo lo que teníamos para ponernos en el verano. Sole es la que sale charlando con un chico en el extremo de la izquierda, recuerdo que la admiraba muchísimo por aquel entonces: era tan extrovertida, tan segura de si misma, tan moderna... Acabó casándose con su novio de toda la vida, un chico que era ingeniero y muy formal, pero que resultó ser también un tostón de señor y acabó divorciándose de él después de dos hijos y una somnolencia crónica. Lola , Carmen y Toñi son las que salen en el centro. Carmen me contó lo que estaba pasando cuando las sorprendió el fotógrafo: por lo visto Toñi se había echado a llorar de sopetón y ella sin saber qué ocurría la abrazaba para intentar consolarla mientras Lola le explicaba al oído las preocupaciones de Toñi que eran ni más ni menos que desde que Antonio había venido de permiso no había vuelto a dar señales de vida y que tenía ya dos faltas y una desesperación que no le cabía en el cuerpo. Y la verdad es que bastante entera salió en la foto porque en aquella época, la posibilidad de convertirte en madre soltera era un verdadero drama. Nosotras le guardamos el secreto y ella estuvo yendo a trabajar toda fajada para que nadie se lo notase, ni siquiera lo había dicho en su casa. Los jefes no se enteraron hasta que se puso de parto en la trastienda y tuvimos que llevarla al hospital en volandas mientras ella iba gritando por la zapatería: “no se preocupen es un cólico nefrítico, en unos días estoy recuperada”. Su presunta piedra en el riñón resultó ser un niño guapísimo, que pesó dos kilos cien y que estaba además perfectamente sano. Toñi se quedó sola con el crío porque el otro cerdo no volvió a decir “esta boca es mía” y mucho menos a reconocer “este hijo es mío”, pero aun así todo terminó bien, porque los jefes no la echaron de la tienda y con el tiempo se acabó juntando con un muchacho viudo que era un hombretón, se parecía a Gregory Peck y además tenía posibles. El día de su boda lloramos todas tanto que terminamos poniéndonos en los ojos los hielos de las bebidas para que nos bajase la inflamación”


A mi me da un poco de lástima que justo el día de la foto ella no estuviese con sus compañeras, porque mi madre era muy bonita y habría quedado genial con su vestido de verano y su pelo planchado. Ella dice que no importa, que sale muy mal en las fotos, pero yo creo que la foto no está completa si falta ella...
ROBERTA PISTACHO

2 comentarios:

NOSOTRAS CONTAMOS dijo...

imposible no adivinarlo.
Es una de mis fotos preferidas pero con tu historia más todavia!!!
El fotógrafo que la sacó tiene una colección de instantáneas del mundo femenino, no estaba preparada, eran personas que estaban en la calle y ni se dieron cuenta que las fotografiaban...ahora no me acuerdo del nombre del fotógrafo, ya lo buscaré.

Anónimo dijo...

por fin!! he aprendido a hacer comentarios en el blog!! yo solita!! quiero una galletaaaaaa!!

Creo que un amigo tiene un libro de fotografía donde sale ésta, si me acuerdo le pregunto el nombre. Me gustó muchísimo la foto que me tocó.